Hacer terapia desde casa tiene muchas ventajas, pero hay un detalle que a veces pasamos por alto y es el entorno y espacio desde el que hacemos la terapia. Preparar tu espacio no es solo una cuestión práctica, también es una forma de cuidar el proceso terapéutico y a uno mismo.
El lugar en el que estás influye en cómo te sientes y en consecuencia en cómo vives la sesión, por lo que merece la pena prestarle atención.
Estos son algunos tips sencillos que pueden ayudarte a crear un espacio seguro para ti que favorezca tu proceso de terapia online:
1. Busca un espacio privado.
Elige un lugar donde puedas hablar con tranquilidad y donde no tengas miedo a hablar por si alguien escucha. La privacidad es clave para poder expresarte con libertad y sentirte seguro durante la sesión.
2. Minimiza interrupciones.
Hoy en día tenemos mucho ruido mental debido a los dispositivos electrónicos. Intenta reducir al máximo las distracciones: pon el móvil en modo avión o silencia las notificaciones, guarda tu móvil en un lugar donde no puedas acceder a él rápidamente. También podrá ayudarte, avisar a las personas con las que convives y, si puedes, cerrar la puerta. Este es tu momento, y merece toda tu atención.
3. Cuida la comodidad física.
Busca una postura y un asiento cómodo donde puedas estar relajado y tranquilo durante la sesión. No hace falta que sea perfecto, pero sí lo suficientemente confortable para ti para evitar distracciones y necesidades de cambio. La ropa que lleves también puede ser algo que te incomode, por lo que elige ropa cómoda que te permita mantener la atención durante la sesión.
4. Buena conexión y sonido.
Minutos antes de comenzar la sesión, es importante que puedas asegurarte de tener una buena conexión a internet y de que el audio y la cámara funcionen de manera adecuada. Usar auriculares puede ayudarte a escuchar mejor y a mantener la privacidad.
5. Crea un ambiente que te haga sentir bien.
Dado que vas a estar una hora en el mismo lugar, recomendamos añadir pequeños detalles que hagan del espacio un lugar más acogedor. Puedes buscar pequeñas cosas que te aporten calma como una luz agradable, una vela aromática, una manta, una planta o incluso una bebida caliente. Tu entorno también influye en cómo te sientes.
6. Date unos minutos antes y después de la sesión.
Sabemos que este punto puede ser complicado debido a que vamos corriendo a todos lados y siempre vamos a mucha velocidad, pero darte unos minutos antes y después de la sesión, te ayudará a:
- Focalizar mejor la atención en la sesión mejorando así su calidad.
- Cambiar de “modo”, por ejemplo, si sales o vas al trabajo directamente, darte unos minutos te ayudará a bajar revoluciones y estar más presente. No entres corriendo a la sesión ni salgas directamente a otra actividad. Dedica unos minutos antes para centrarte y después para procesar lo que has trabajado.
- Permite procesar lo trabajado: durante las sesiones pueden surgir emociones, ideas o reflexiones importantes, darte ese espacio te ayudará a integrar reflexiones y a regularte emocionalmente.
- Al igual que creamos una rutina de sueño para enseñar al cuerpo que va a descansar, crear una mini rutina para ir a terapia, facilita la conexión al presente, la atención y la conexión con uno mismo y con sus emociones.
7. Ten a mano lo que necesites.
Para no tener que parar en mitad de la sesión, puede ser útil tener cerca un cuaderno para apuntar reflexiones o ideas, una botella o vaso de agua, pañuelos o cualquier cosa que vayas a necesitar durante la sesión.
La terapia online ofrece la ventaja de poder conectarte desde donde quieras, ¿por qué no crear un ambiente donde puedas sentirte cómodo? No necesitas un espacio perfecto, si no uno que pueda aportarte cierta tranquilidad y comodidad. En Psicalma contamos con psicólogos y psicólogas especializadas que te acompañarán en tu proceso creando un lugar seguro para ti.
